La maternidad transforma el mundo en un espacio donde cada detalle importa. En medio del ritmo acelerado de los días, los momentos que realmente dejan huella suelen ser los más simples: mezclar ingredientes, compartir risas en la cocina, y crear algo dulce que se convierta en tradición.
La dulzura no solo está en los postres, sino en la oportunidad de crear juntos. Y la creatividad, cuando se vive en familia, se vuelve un puente emocional que fortalece vínculos, despierta la imaginación y deja recuerdos que perduran.
Crear algo dulce tiene un efecto casi terapéutico: reduce el estrés, fomenta la conexión y abre espacios de diálogo. Para los niños, participar en estas actividades refuerza su autoestima, les da un rol importante dentro del hogar y les permite expresar su personalidad. Un postre puede ser más que un antojo; puede convertirse en una excusa para detener el tiempo y reconectar en familia.
En la cocina, los pequeños descubren un mundo de colores, texturas y recetas sencillas que invitan a crear momentos juntos. En medio de esa exploración aparece D’Gari como un aliado que facilita experimentar sin complicaciones, permitiendo que cada preparación se convierta en un espacio para imaginar, jugar y compartir.
Del otro lado, en la repostería casera encuentras un aliado clásico en REXAL® polvo para hornear. Desde panqués suaves hasta galletas esponjositas, Rexal facilita que las mamás puedan compartir con sus hijos esas recetas que pasan de generación en generación, donde el sabor y el amor son protagonistas.
Detrás de cada gelatina, cada galleta o cada pastel, hay historias: manos pequeñas que ayudan a mezclar, voces que preguntan “¿ya está listo?”, risas cuando algo no sale perfecto y abrazos cuando por fin se comparte el resultado.
Estas actividades son oportunidades para enseñar valores esenciales: perseverancia, orden, paciencia y orgullo por lo hecho en casa.
Los postres se acaban en un instante, pero lo que realmente perdura es la emoción de haber creado algo juntos: la primera vez que mezclaron ingredientes, el sonido de los moldes llenándose o la sorpresa al ver un postre terminar de cuajar.
Cuando la familia cuenta con aliados como D’Gari y Rexal, preparar algo rico se convierte en una experiencia sencilla y cercana, donde cada paso suma a esos momentos que, sin buscarlo, se vuelven parte de la historia familiar.
La temporada navideña se llena de momentos especiales, y nada acompaña mejor estas celebraciones que un postre que sorprenda por su sabor y presentación. Este pastel navideño de queso y gelatina combina colores festivos, texturas suaves y el toque cremoso del queso, logrando un platillo equilibrado entre tradición y frescura.
Su base crujiente de galletas de canela y sus cubos de gelatina en tonos navideños lo convierten en un postre ideal para la mesa de Nochebuena o cualquier reunión decembrina. Además, es fácil de preparar con productos D’Gari® y luce espectacular.
Dificultad: Media
Porciones: 10
Tiempo de preparación: 50 minutos
Tiempo de refrigeración: 4 horas
Muele las galletas en un procesador de alimentos y mézclalas con la mantequilla fundida.
Forra el fondo de un molde desmontable con la mezcla para formar la base. Presiona bien y refrigera durante 15 minutos.
Prepara la gelatina de limón en 3 tazas de agua caliente, mezcla hasta disolver y vierte en un molde extendido para formar una plancha de 3 cm de espesor. Deja cuajar.
Repite el proceso con la gelatina de arándano, usando también 3 tazas de agua caliente, formando otra plancha de gelatina y dejando cuajar.
Una vez firmes, corta ambas planchas en cubos y despréndelos del molde.
Vierte los cubos de gelatina sobre la base de galleta.
Prepara la gelatina de nuez en 2 tazas de leche caliente, mezcla hasta disolver y licúa con la media crema y el queso de cabra. Deja enfriar ligeramente.
Vierte la mezcla de gelatina de nuez sobre los cubos de limón y arándano. Refrigera por 2 horas o hasta que cuaje por completo.
Desmolda con cuidado y decora al gusto.
Utiliza betún de crema y arándanos frescos para un acabado navideño, fresco y elegante.
El desarrollo cerebral de un niño es un proceso acelerado y extraordinario que ocurre desde el embarazo y continúa durante los primeros años de vida. Durante este periodo, el cerebro forma conexiones esenciales para el aprendizaje, el lenguaje, la memoria, la motricidad y las habilidades emocionales.
Una nutrición adecuada no solo impulsa este crecimiento, sino que también determina la calidad de las conexiones neuronales que acompañarán al niño durante toda su vida.
Los nutrientes clave para un cerebro en desarrollo
El DHA es uno de los pilares del desarrollo cerebral. Forma parte de la estructura de las neuronas y favorece la comunicación entre ellas.
Indispensable para llevar oxígeno al cerebro y apoyar la formación de neurotransmisores.
Un nutriente esencial para la formación de la memoria y el desarrollo del hipocampo.
El zinc interviene en la comunicación neuronal y en la maduración del sistema nervioso.
Participan en la producción de energía cerebral y en la formación de neurotransmisores.
Durante los primeros dos años de vida, el cerebro alcanza más del 80% de su tamaño final. Por ello, introducir alimentos ricos en nutrientes, ofrecer una dieta colorida y evitar ultraprocesados es fundamental.
La lactancia materna, cuando es posible, también contribuye con nutrientes esenciales como DHA y colina, además de favorecer el vínculo afectivo entre mamá y bebé.
La época navideña nos invita a crear momentos especiales en familia, y nada mejor que preparar postres que llenen la casa de aroma, color y alegría. Estos cupcakes de arbolito navideño combinan un suave pan de chocolate con un betún ligero y festivo elaborado con Pudín D’Gari®, logrando un postre que encanta a chicos y grandes por igual.
Decorarlos se convierte en una actividad perfecta para compartir con los pequeños del hogar, estimulando su creatividad mientras disfrutan de la magia de la Navidad.
Dificultad: Media
Porciones: 12
Tiempo de preparación: 50 minutos
Tiempo de horneado: 20 minutos
Para los cupcakes de chocolate:
Para el arbolito navideño:
Para decorar:
Acrema la mantequilla con el azúcar en la batidora.
Agrega los huevos uno por uno.
Mezcla la harina, cocoa, REXAL® polvo para hornear y el Bicarbonato de Sodio Promesa®, e incorpóralos a la mezcla de mantequilla a velocidad baja.
Coloca capacillos en un molde para cupcakes y llena cada espacio a ¾ de capacidad.
Hornea a 170 °C durante 20 minutos.
Enfría a temperatura ambiente.
Bate la crema para batir a velocidad alta por 4 minutos.
Baja la velocidad y agrega el Pudín D’Gari® sabor Pay de Limón junto con unas gotas de colorante verde.
Aumenta nuevamente la velocidad hasta obtener una consistencia firme.
Coloca en una manga pastelera con duya rizada.
Forma pequeños arbolitos sobre cada cupcake.
Añade perlas comestibles y una estrella de chocolate en la punta.
Sirve de inmediato para conservar la textura y forma.
Rexal Recomienda
Puedes cambiar el sabor del betún por chocolate o vainilla para darle un giro diferente a tus arbolitos.
El embarazo es una etapa en la que el cuerpo de la mujer experimenta cambios profundos: la piel se estira, las articulaciones cargan más peso y los tejidos requieren mayor soporte. En este proceso, el colágeno —una proteína clave para la elasticidad y la fortaleza de la piel, los músculos y los ligamentos— juega un papel fundamental.
Durante la gestación, una alimentación equilibrada ayuda al cuerpo a producir el colágeno que necesita. Aunque cada caso es distinto y siempre debe consultarse con un profesional de la salud, conocer cómo funciona esta proteína puede ayudar a tomar mejores decisiones de cuidado personal.
La piel se expande constantemente durante el embarazo, especialmente en la zona del abdomen, senos y caderas.
El colágeno es esencial para mantener elasticidad, hidratación y resistencia, por lo que un consumo adecuado de alimentos que apoyen su producción puede contribuir al cuidado de la piel.
Aunque no evita por completo la aparición de estrías, una buena nutrición y hábitos de hidratación pueden favorecer una piel más flexible y con mejor recuperación.
El peso adicional en esta etapa puede generar mayor presión en rodillas, caderas y espalda baja.
El colágeno está presente en cartílagos, tendones y ligamentos, y una alimentación que favorezca su síntesis puede contribuir al bienestar articular y a mayor estabilidad física en el día a día.
Muchas mujeres experimentan cambios en el cabello y uñas durante el embarazo. El colágeno contribuye a:
Combinado con vitaminas y minerales de una dieta equilibrada, puede ayudar a mantener la apariencia y estructura del cabello.
La gelatina —uno de los derivados más conocidos del colágeno— es una forma sencilla y accesible de incluir esta proteína en la alimentación diaria.
Aunque su aporte es moderado, puede complementar una dieta variada, especialmente si se combina con otros alimentos ricos en aminoácidos esenciales como:
Además, la gelatina suele ser suave, de fácil digestión y bien tolerada, lo que la convierte en un snack práctico durante el embarazo, especialmente en días de baja energía o digestiones delicadas.
Más allá de beneficios estéticos, el colágeno apoya estructuras internas del cuerpo materno que se adaptan para sostener al bebé en crecimiento.
Una buena alimentación favorece la producción natural de colágeno y ayuda al organismo en este proceso de transformación.
El colágeno cumple un rol importante durante las distintas etapas del embarazo, ya que forma parte de la estructura de la piel, los tejidos y las articulaciones. Su presencia contribuye al bienestar general del cuerpo materno conforme este se adapta a los cambios propios de la gestación. Incluir alimentos como la gelatina dentro de una alimentación equilibrada puede ser una forma sencilla de apoyar su ingesta natural.
Un postre ligero, elegante y lleno de frescura
Si buscas una opción dulce, baja en azúcar y perfecta para consentirte sin culpa, estas copas de gelatina combinan la acidez de la toronja con la suavidad del chocolate blanco en una presentación elegante y refrescante. Preparadas con Gelatina D’Gari Sin Azúcar®, son ideales como postre después de la comida o para una reunión especial. Además, su montaje en capas les da un efecto visual espectacular que encantará a todos.
Dificultad: Fácil
Porciones: 8
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de refrigeración: 3 horas
Prepara la Gelatina D’Gari Sin Azúcar sabor Toronja con 3 tazas de agua, siguiendo las instrucciones del empaque. Deja enfriar a temperatura ambiente.
Prepara la Gelatina D’Gari Sin Azúcar sabor Chocolate Blanco con 3 tazas de leche, siguiendo las instrucciones del empaque. Deja enfriar a temperatura ambiente.
Vierte una capa de gelatina de Chocolate Blanco en vasos individuales y refrigera durante 30 minutos.
Una vez firme, agrega una capa de gelatina de Toronja. Refrigera 30 minutos y repite el proceso de capas alternadas hasta llenar el vaso o terminar con la mezcla.
Con las 4 o 5 capas ya cuajadas, decora cada copa con un gajo de toronja y un toque de granola sin azúcar.